Embalse Lautaro alcanza un 48% de su capacidad
Las intensas precipitaciones registradas recientemente en la cuenca del río Copiapó han generado un importante aporte hídrico, permitiendo que el Embalse Lautaro alcance un 48% de su capacidad, con un volumen almacenado de aproximadamente 11,1 millones de metros cúbicos de agua.
Este aumento constituye una muy buena noticia para la cuenca y para nuestros usuarios y regantes, ya que permite contar con una mayor reserva hídrica para enfrentar los próximos meses.
Sin embargo, el beneficio de estas precipitaciones no se limita únicamente al agua almacenada en el Embalse Lautaro. Toda el agua caída sobre la cuenca, los escurrimientos generados desde la cordillera y las quebradas, y los importantes caudales que recorrieron el río Copiapó y sus afluentes constituyen también un aporte al sistema hídrico.
Mientras estos caudales avanzan por los cauces naturales, una parte del agua se infiltra hacia el subsuelo, contribuyendo a la recarga de los acuíferos del valle del río Copiapó. Por ello, el efecto positivo de este evento debe analizarse de manera integral, considerando tanto el volumen acumulado en Lautaro como el agua que escurrió e infiltró a lo largo de la cuenca.
Asimismo, sabemos que el Embalse Lautaro presenta importantes niveles de infiltración que reducen progresivamente su almacenamiento superficial. Sin embargo, esa agua no necesariamente se pierde para la cuenca, sino que constituye un aporte relevante hacia el sistema subterráneo, favoreciendo la recarga y disponibilidad de los recursos hídricos.
Las precipitaciones también dejaron daños y alteraciones en distintos puntos de la infraestructura de riego, los que deberán continuar siendo evaluados y reparados. No obstante, desde el punto de vista hídrico, el evento representa un aporte significativo: recibimos agua en el embalse, en nuestros ríos y quebradas y, al mismo tiempo, se generaron condiciones favorables para la recarga de los acuíferos.
A ello se suma un elemento especialmente relevante: la acumulación de nieve y hielo en la alta cordillera. Su derretimiento durante los próximos meses permitirá generar nuevos aportes hacia el sistema, lo que será determinante para la evolución del Embalse Lautaro y la disponibilidad hídrica durante la próxima temporada.
Desde la Junta de Vigilancia del Río Copiapó y sus Afluentes (JVRC) continuaremos monitoreando permanentemente el comportamiento de la cuenca, el Embalse Lautaro, los caudales y los aportes provenientes de la cordillera, trabajando para administrar responsablemente esta mayor disponibilidad hídrica en beneficio de nuestros usuarios y regantes.